El código de Halcash llega al móvil, pero cobrarlo sigue pidiendo pisar un cajero: ni la vía más ligada al teléfono se libra de lo físico. Esta sección mira el resto de lo que sí ocurre en la pantalla.
Las aplicaciones nativas de Android e iPhone conviven con la versión de navegador, que no pide descarga ni registro previo. Tragaperras, mesas en vivo y el acceso al saldo se manejan igual desde el móvil que desde un ordenador.
No existe una licencia distinta para operar en móvil: la misma autorización por modalidad que cubre el escritorio cubre la aplicación, así que una app sin esa cobertura no es una alternativa menor, es una sin ella.
